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 La Plaga (concurso Aniversario BFJ)

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Ken Shiba
Capitán de la 8ª División
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Aries Tigre
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MensajeTema: La Plaga (concurso Aniversario BFJ)   Lun Nov 15, 2010 7:43 am

La Plaga


La cámara de los 46 se hallaba llena de gente, y levemente modificada para el acto que se iba a cometer. En el centro había levantada una gran jaula rodeada por miles de barreras de Kidoh, y dentro de ella una silla con reposabrazos y cadenas. Alrededor de la jaula, a varios metros de ella, cuarenta y seis grandes asientos parecidos a tronos era lo que más llamaba la atención, seguido de lo que parecían gradas, que rodeaban el centro de la sala como si se fuese a acontecer un espectáculo en breves momentos. Dichas gradas, estaban ocupadas por estudiantes Shinigami y Shinigamis rasos, que compartían leves susurros entre ellos, queriendo enterarse antes de tiempo de lo que estaba pasando, o así mismo de intercambiar información o teorías del caso. Los tronos, los ocupaban los sabios y jueces que formaban la cámara, y cerca de la jaula estaban en pie los capitanes, tenientes y tercer oficiales de los escuadrones del Gotei 13. Dentro de la jaula…

-Ryukenchi Seitsu, Capitán Comandante del Gotei, ha sido acusado de traición a la Sociedad de Almas. La pasada semana, ha sido detectado por el departamento de tecnología y desarrollo contactando con los residentes del Hueco Mundo. ¿Algo que alegar al respecto?-Acusó uno de los 46, clavando su mirada en la jaula. La cámara había quedado en silencio, con rostros de desconcierto y miedo ante lo que se acababa de decir. Nadie se lo había esperado.

-No tengo nada que decir… es cierto, he utilizado la tecnología de la 12ava división para comunicarme con el Amo del Hueco Mundo.-Empezó a decir el Comandante, y unos ligeros susurros de asombro recorrieron las gradas.-Pero no he traicionado a nadie, no me gusta la traición… ni la violencia, por eso hice lo que hice.

-¡Mentira! ¡Sucias mentiras!-Gritó Aleister Curiel, de entre el círculo de los capitanes de las divisiones.-No pretendas engañarnos con esas palabras. Creímos conocerte, Seitsu, pero al menos sabemos cómo luchas y tu forma de pensar al respecto.

-¿Luchar? La violencia es parte de gente demente, sin alma, matar a otro ser vivo es como matarte a ti mismo en otra vida…

-¡Silencio!-Alzó la voz otro de los sabios, que miraban la jaula con un rostro lleno de desconcierto. Pensaban que podría estar engañándolos, aunque de una forma poco trabajada, a pesar de que su voz sonase tan convincente con esas palabras.-No tiene escapatoria. Las pruebas son demasiado relevantes. Está usted condenado a muert…

En ese momento, las grandes puertas de entrada y salida a la cámara fueron abiertas de par en par, y la silueta de la Capitana Kokoa apareció por ellas. De repente la sala empezó a murmurar de nuevo, nadie se había dado cuenta de que ella no había estado presente hasta ahora. Su rostro parecía enfadado, pero sus ojos delataban un brillo triunfador, como si acabase de descubrir algo realmente sorprendente.

-Detengan el juicio.-Habló entonces, una vez llegado a dónde estaban los capitanes, sabios y jueces, para luego mirar al prisionero durante unos segundos.-Yo he sido la que ha detectado esta posible traición por parte del Comandante, pero a pesar de las pruebas obviamente ciertas de que había estado comunicándose con nuestros enemigos, había algo que me parecía extraño en ese repentino comportamiento. Por lo que, cuando se nos ordenó a los capitanes capturarlo tras enviarle la información a ustedes, he podido extraer una pequeña muestra de su sangre y analizarla.-Hizo una pausa, dejando que los presentes asimilaran la información.-Yo y el resto de integrantes de mi división hemos encontrado en ella una substancia que altera al sistema nervioso de tal forma, que hace que el cerebro no funcione correctamente…

-Mi cerebro y sistema nervioso funcionan correctamente.-Cortó Seitsu.-Puedo explicarles a todos y cada uno de los presentes las razones que me llevaron a hacer lo que hic…

-Dicha substancia ha sido comprobada por voluntarios de mi escuadrón.-Retomó la palabra Kokoa.-Y hemos podido comprobar que sus alteraciones dañan la personalidad de la persona. De forma que se vuelve completamente al contrario de lo que es normalmente. Me atrevería a decir que podría tratarse de una plaga, puesto que nos ha llegado información del Rukongai sobre demás almas que desde hace una semana se comportan de forma extraña y opuesto a otros días.

Los miembros de los 46 se miraron entre si, la sala empezó a compartir susurros nuevamente, y los capitanes, tenientes y tercer oficiales suspiraban aliviados de que no fuese un acto de traición.

-Bien. Cada Shinigami a su escuadrón correspondiente. Los estudiantes, síganlos.-Dijo otro de los sabios, alzando la voz. En cuestión de segundos, la sala se fue vaciando poco a poco, hasta volver a quedar en silencio. Los miembros del consejo empezaron a hablar entre ellos durante largos minutos, mientras los capitanes se acercaban a la jaula, liberando al prisionero, que nada más ser suelto de las cadenas que le ataban los brazos a la silla, quitado las barreras de Kidoh y dejado salir, miró a todos y cada uno de los integrantes de la sala con una mirada llena de alegría. Definitivamente, no parecía el mismo.-Hemos llegado a un acuerdo. Puesto que esta “plaga” solo altera las personalidades, será mejor mandar a Shinigamis rasos a investigar, mientras que los altos cargos detallaréis un plan para abordar el Hueco Mundo. Debemos averiguar qué pretenden estos hollow.

Ese debemos retumbó a lo largo de la sala, provocando miradas de recelo entre los capitanes. Los viejos de la cámara nunca hacían nada salvo irrumpir en la actividad del Gotei. Aún así, no pudieron llevarles la contraria, y salieron del lugar.




Tras comunicar a cada división lo acordado, los estudiantes para Shinigami y la mayoría de los rasos fueron al Rukongai, hablando con cada familia o persona que conociese a alguien bajo los efectos de la substancia alteradora, siguiendo el rastro de ella hasta dar con el origen. Y así pasaron días y días, los dioses de la muerte yendo de un lado a otro sin encontrar nada, salvo víctimas. Hasta que…

-Sicarius Taichô.-Susurró Yuki, para luego dejar pasar a los shinigamis de la sexta división, a los cuales se le había unido Katari Reishi, estudiante.

-Hemos localizado un numeroso grupo de Hollow por el barrio Zaraki del Rukongai actuando de una forma verdaderamente sospechosa, no a lo que estamos acostumbrados.-Reportó Katari, para luego inclinarse y salir con los demás shinigamis.

Al rato, decenas de mariposas infernales volaron de un lugar a otro por la Sociedad de Almas, avisando y preparando a cada división para lo que se avecinaba. Según los reportes, era tal número de Hollow el que había acudido, que Shinigamis raros de cada escuadrón habían ido al enfrentamiento, o eso era lo que pensaban que sería, ya que nada más llegar a una gran explanada del Rukongai pudieron observar a los Hollow hablando y peleándose entre ellos.

-¡¡¡La culpa es de esos estúpidos Shinigamis!!!-Gritaba Sephiroth de entre la multitud.-Intentan confundirnos, y…
-Yo creo que son unos seres con los que podemos tener una amistad tranquilamente…
-¿Otra infectada?
-¡¡¡Esto es un caos!!!
-Dejad de chillar, energúmenos. Tenemos visitas…-Esta vez, quién había hablado no era un Hollow, sino que se trataba de un Arrancar. Nagara sonreía de forma burlesca, observando la gran cantidad de shinigamis que ya se habían puesto en guardia.-No os perdonaremos lo que nos habéis hecho… si es posible, os abriré en canal yo mismo.
-Ajam… si, guay. Pasemos a la acción. Esto os pasa por crear una plaga-Susurró Dante Alessandro, listo para atacar a los enemigos en cualquier momento.

Tras esas palabras, se empezaron a escuchar aullidos, gritos, filos entrechocándose… el sonido del caos, que fue neutralizado en poco tiempo por la voz de la razón.
-PARAD DE PELEAR.-Zabatu acababa de hacer su aparición.-¿Se han dado cuenta, que tanto Hollow como Shinigamis estamos en las mismas? Lo dudo, algunos no son capaces de ver mas allá de sus propias narices.
-¿Quién te crees tu para decir esas cosas?-El Hollow que había pronunciado esas palabras fue rápidamente a atacar al teniente, que con solo un movimiento de su mano estalló en pedazos.
-Eso le pasa por no escuchar… En fín. ¿Quién quiere ser el siguiente?
-¿Qué insinúas con eso? ¿Acaso no estás intentando confundirnos?-Acusó Sharptongue, otro Arrancar, y tras él se pudieron apreciar otro par más, por los cuales los Hollow se arrodillaron.
-Oye tú, tío bueno… ¿cómo es posible que los hollow sean tan guapos?-Se escuchó a Seiatsu.
-¿Eso responde tu pregunta?-Dijo Xabb, para luego sacudir la cabeza.

De repente, a lo lejos de toda esa masa de gente, los capitanes y el resto de tenientes se acercaban apresurados a estos, algo que sorprendió a los Hollow, estaban dejando la Sociedad de almas completamente abandonada… pero el asombro duró poco, ya que una niebla oscura los empezó a rodear, y sintieron como si sus cuerpos se presionasen, dificultando su respiración y mareándolos. Pero en pocos segundos, los capitanes ya habían llegado a dónde estaban, y amplificando sus reiatsus consiguieron liberarlos. La niebla había desaparecido tan rápido como vino, y a pesar de preguntarse de dónde provenía, ambos grupos llegaron a un acuerdo: Debían estar juntos en esto, ya que a ambos los afectaba, aunque no confiasen los unos con los otros… ya que, obviamente, podían ser artimañas del otro bando.
-¡¡La Garganta se cierra!!-Gritó Dominic, y el pánico entre su raza les obligó a ir corriendo hacia ella, ignorando la figura que penetraba hacia el Hueco Mundo.

Con todo el revuelo, tanto Hollow como Shinigamis entraron en el mundo de la noche eterna, dejando el Seireitei completamente desprotegido, algo que no se le pasó por alto a nadie, y menos aún a los Hollow, que con ese hecho se quedaron sumidos en la confusión. Ahora creían que ambos eran atacados por un enemigo común. Decidieron caminar hacia Las Noches, para informar al resto sobre los últimos acontecimientos… y ver lo que les deparaba el destino.

-La niebla ha dejado un par de daños colaterales…-Informó Trishe a Ken Taichô, para luego señalar a Saevior, que estaba bailando con Shinko y Tsubaki mientras reían.

-No te preocupes Trishe, así mejor… cuanta menos gente quede sin estar afectada, más fácil será dominar ambos mundos. ¿A que si, Sica?

-Claro, claro, claro… seremos los Reyes del nuevo mundo, y Kurumu será nuestra mascota. ¡¡Jajaja!!

-Te mataré…-Amenazó ella, a punto de abalanzarse contra él, aunque algo la frenó. La mayoría de los que estaban cerca de los capitanes, empezaron a derramar lágrimas sin sentido alguno, llorando desconsoladamente todos a la vez. Empezó a escucharse un murmullo de pasitos apresurados, que provenían de las gemelas Maru y Moro, cuyo reiatsu también se había visto alterado por los efectos de la “plaga” Ambas niñas salieron corriendo y llorando también.

Nada más entrar en Las Noches, pudieron percibir el reiatsu de los Espadas que habitaban en su interior, y contemplaron fascinados el edificio, mientras los Arrancar les explicaban que en cada Torre había un Espada… explicación que, los Shinigamis no pasaron por alto para futuras invasiones. Definitivamente, este caso era serio, puesto que enemigos tan contrarios confiaban los unos con los otros. Aunque la causa de todo ello sea que no están totalmente capacitados para darse cuenta de sus actos.

-¡¡¡Compañía, nuevos amigos!!! Esto es como una droga para mi-El grito se había escuchado en el mismo vestíbulo, en el lado izquierdo, que dejó paso a un Espada que se acercaba velozmente al grupo. Nada más llegar, Nai abrazó fuertemente a los primeros shinigamis que tenía delante. Otro infectado.

-Me…va…a romper…-Dijo como pudo Kazuya, intentando recuperar el aliento.

-Ahora que lo pienso, ¿Qué hacen aquí Shinigamis?-Preguntó, mirando fijamente a los Arrancar.-¿Y porqué un tipo acaba de pasar corriendo por mi lado? Creo que intentó cortarme…

Sin contestar a la pregunta del nº8, los Hollow corrieron en todas direcciones en busca de los demás Espadas, mientras los Shinis hablaban entre ellos, deduciendo sobre su identidad o planeando qué hacer cuando lo encuentren.

-Deberíamos seguirlo…-Alegó Saevior.-¿Por qué dirección se fue?

-Hacia las prisiones…

Antes de que nadie dijese nada, distintas figuras empezaron a aparecer de diferentes lados, hasta juntarse todas frente al grupo. Eran los demás Espadas, que sin dudarlo se mezclaron entre los shinigamis.

-Así que es eso lo que le había pasado a Duviel-Sama…-Susurró Vincent, mirando con recelo, tras escuchar lo que los arrancar explicaron. El resumen de todo este caos.

-No hay tiempo que perder.-Ilya & Sviel también estaban infectadas, pero en su caso no se notaba, puesto que era como si se hubiesen intercambiado las personalidades.

Siguiéndolos, corrieron por los pasillos hacia su destino, con las armas desenfundadas deseando acabar esta tontería. Atravesaron varias Torres, bajaron algunos pisos hasta una zona apenas iluminada y cuidada, dónde debían estar esas prisiones a las que el individuo misterioso tenía tanto interés en visitar. Y justo en la entrada, una silueta de pelo blanco los miraba con expresión alegre. El mismísimo Amo del Hueco Mundo.

-Oh, queridos míos… encantado de conocer a los Shinigamis con los que quería hacer un trato de paz.-Gritos de asombro inundaron el lugar, pero los pasó por alto.-¿Queréis dulces?

-No me gustan los dulces.-Dijeron Road y Kirtash a la vez, delatando que ellas también estaban afectadas.

Sin pedir permiso ni dar explicaciones algunas, Nero pateó la puerta de los calabozos y entró por la fuerza, algo que le costó caro puesto que algo lo derribó hacia atrás golpeándolo con fuerza, para luego salir huyendo con alguien en brazos… Y, sacando fuerza y velocidad de dónde pudiesen, Haruna y Shinko se abalanzaron contra el sujeto que pretendía huir, tirándolo al suelo y rescatando a quién llevaba consigo.

-¿Ku… Kumico?-Ken Shiba abrió los ojos, como sin poder creerse lo que veía. Pero la vizard no parecía estar consciente, aunque tampoco tenía señales algunas de estar herida. A pesar de la sopresa y confusión, Saevior actuó rápido, y junto el Kidoh de Tsubaki consiguieron amarrar al enemigo, robándole la Zampakutoh. Acto seguido, Kokoa empezó a buscar algo entre sus bolsillos, hasta sacar un aparato extraño de los suyos…

-Esto servirá.-Susurró, para luego agarrar la katana y empezar a examinarla.

-¿Quién eres? ¿Qué pretendes?-Aleister sonaba amenazante, y rodeaba su cuello con una de sus manos.

-Su poder consiste en manipular las personalidades agenas. Era él el causante de la plaga. Me pregunto la razón de…

La capitana de la 12ª división no pudo terminar la frase, ya que la Vizard se había levantado rápidamente, recuperando la consciencia, y de un ágil mandoble abrió en canal al desconocido muchacho, dejándolo muerto en el suelo.

-Se llamaba Ashfrid, era amigo mío de la infancia… ¿Su propósito? Recuperarme.-Hizo una pausa, mirando el rostro de todos los presentes.-Ahora que lo sabéis… ¿Qué narices estáis haciendo aquí? Imbéciles…

Nadie se había atrevido a preguntar más nada, la gente estaba medio confusa aún por todo lo sucedido, y los que habían sido infectados volvían poco a poco a la normalidad. Por el propio honor de ambas razas, prefirieron no hablar más del tema y hacer como que nada había pasado. Los Shinigamis tranquilamente pudieron volver a la Sociedad de Almas, sin que los Hollow causaran problemas algunos, y todo lo que descubrieron de los demás quedó en el olvido (o eso se pensaba), y volvieron a su actividad normal…

Por el momento.

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Ken Shiba
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